jueves, 15 de julio de 2021

POR TI, POR MI Y POR TODOS MIS COMPAÑEROS...


Estos días he estado más activa en redes, porque estoy de vacaciones y confinada.
Leéis bien, confinada por dar positiva en pcr, sin casi síntomas, vacunada y por la insistencia en hacerme la prueba, después de una prueba de antígenos negativa. No os voy a detallar más mi vida privada, porque esto no es el sálvame. Tampoco me voy a extender ni ser alarmista.
A día de hoy no puedo saber con certeza quién fue mi contacto estrecho ni lo sabré, pero sí que en la zona hubo muchos casos. Eso no es lo importante, cualquiera, más responsable o menos, puede contraer esta enfermedad. Eso es lo importante, CUALQUIERA. Sigue ahí, por muy cansados y hartos que estemos del tema.
En mi caso estoy de momento bien, pero os pido por favor, con esta imagen que tanto compartisteis, que tengáis cuidado, que seáis responsables y sobre todo que desde el minuto cero de conocer que tenéis algo, aviséis a todos vuestros contactos, aunque consideréis que no eran estrechos, A TODOS. Que la mascarilla se ha demostrado que previene y la vacuna que no haya tantos muertos, así que no seáis tan listos y pasotas, porque luego llegan los lamentos.
Para vosotros puede quedar en algo anecdótico y la juerga que os metisteis también, pero de rebote, algunas personas que casi no salen, han muerto y siguen muriendo.
Y es duro escucharlo, decirlo y entenderlo. No es cuestión de que dejemos de vivir, pero por favor, aprendamos a vivir con esto, seamos responsables y hagamos TODO lo posible para pararlo.
Por ti, por mi y por todos mis compañeros...
Puede ser un dibujo animado de texto

lunes, 12 de julio de 2021

¿Y SI ARREGLAMOS LO ROTO?

No suelo escribir mucho, porque considero que se debe escribir o hablar cuando hay algo que decir, que debe haber tiempos de silencio para la reflexión, que lo escrito debe ser producto de la pausa y no de la prisa, por estar constante y fugazmente presente. 


Soy pedagoga y maestra, y sí, me gusta serlo, valorarlo y defenderlo. Puede que muchos aún no sepan qué es lo primero o lo estudiaran para tener más puntos en algún trabajo u oposición y casi no recuerden nada de su carrera. Yo decidí hacerlo para no perder el hábito de estudio y esto me cambió mucho, comprendí bastante de lo que día a día sigo entendiendo. La complejidad del ser humano, sus relaciones y su mundo. Nuestra labor es estudiar la sociedad, para intentar entenderla, cambiarla y mejorarla. Dentro de nuestras funciones hay muchas, podrías encontrarte con pedagogos especializados en dificultades de aprendizaje, responsables de recursos humanos realizando entrevistas de trabajo, orientando tu carrera profesional, dando técnicas de estudio y otras tantas. 


Sus actitudes, habilidades y destrezas, como las de cualquier otra profesión son interminables y no todos las tienen, no porque ellos no quieran, sino porque es tremendamente complejo ser un buen profesional. Yo no me llamaría así ni por muchos años de experiencia ni por mucha vocación que tenga. No detallaré ahora todo lo que esta profesión conlleva, pero después de esta introducción, haré algo que es parte de ella, redactaré una pequeña reflexión en voz alta.



Suelo recoger reflexiones cortas, breves, que invitan a pensar a cada uno a su manera, porque en este mundo ya hay sobresaturación de muchas cosas, lo que no quiere decir que no tengamos que seguir investigando y estudiando sobre muchos temas.

De vez en cuando en ese montón de datos, acontecimientos y velocidad, hay que pararse a pensar y sentir un poco, pero puede que ni aún así acertemos, como os decía, la vida es tremendamente compleja.


Hoy me paro y pienso en que esta sociedad del cambio rápido, de la pataleta constante, del querer ser el mejor y tenerlo todo, de lo poquito que queremos esforzarnos para conseguirlo y lo rápido que queremos que ocurra, toma más tiempo comparándose con los demás, exhibiéndose u ocultándose, culpando al sistema, proclamando injusticias y diciendo lo mal que está todo hecho, que arreglando y cuidando lo que es obvio que está roto hace tiempo.


Si algo no funciona, lo tiro, lo cambio, me enfado, bloqueo, ignoro… pero pocos resuelven, afrontan, deciden, se pringan y arreglan.


Nos empeñamos en que haya una sola salida y si no es la que esperamos, nos lamentamos y decimos lo desgraciados que somos. Tenemos miedo al error, porque tenemos que aparentar que somos los mejores y siento deciros, que esos mejores no existen y que los muy buenos se equivocaron mucho en el camino y asumieron grandes derrotas, para seguir creciendo. Que todos no tienen que llegar a 100 para ser buenos, para aportar y ayudar, en ocasiones basta con mucho menos.


Cuando algo no sale bien, no hay culpables sino problemas que resolver. Si no funciona, es probable que fuera atendido con prisas, sin saber muy bien qué hacer o necesitaba de más compañeros o tiempo, para comprobar si se podía. Tal vez, nadie se planteó los errores ni probó otras opciones para ver si eso servía.



En mi día a día, me rodeo de niños de 3 a 6 años, sus familias, mis compañeros y las personas que se cruzan o conviven conmigo, ellos siempre me han aportado mucho para seguir entendiendo cómo somos, cómo actuamos y cómo seremos. Dejemos de lado, el “pues me enfado y no respiro”, “ya no te hablo más”, muy propio de las edades de mis alumnos, para abrir paso al “qué ocurre y cómo lo solucionamos juntos, amigos”.


Lo reconozco, es difícil en un mundo artificial y superficial. Donde siempre queremos un terminal último modelo sin importar que el nuestro funcione y tenga aún prestaciones que ni sabemos o no entendemos que aún hay quien ni puede permitírselo. Donde vamos de puntillas y nos implicamos poco, no vaya a ser que nos cojamos un dedo. Donde vemos el fallo en un patio ajeno, pero nunca en el nuestro. Donde pasamos de pantalla y buscamos en el buffet libre el plato del día sin que nos guste nada o probando un pedazo para olvidarlo luego. 


Si un gran toque de atención como el que nos ha dado nuestro planeta no nos sirve, si seguimos corriendo, mirando nuestro ombligo y escuchando terribles noticias como que alguien mate a otra persona, algo muy mal debemos estar haciendo, un problema muy grande tenemos y seguiremos teniendo, hasta que decidamos resolverlo.


Tomar conciencia de que tenemos mucho que mejorar y arreglar, nos ayudará a dejar de buscar accesorios que nos disimulan los fallos que tenemos. No pasa nada por ello, todos los tenemos, mi persona, mis dibujos y mis textos, seguro que están plagados de ellos. Por eso mismo, hemos de cuidar y cuidarnos, para sentirnos bien y mejorar, cada uno a su modo, ritmo y manera, pero siempre hacia adelante, con mucha ayuda y respeto. Buscar vías, sin entrar en falsedades o autoengaños, que cuidar y querer no es decir mucho mi vida y mi cielo, cuidar es ser responsables de nuestras acciones, afrontar las decisiones, buscar opciones, asumir los errores y pedir disculpas para seguir APRENDIENDO.




martes, 11 de mayo de 2021

ESCUELA RURAL

Hace unas semanas estuvimos colaborando con la Universidad de Cádiz, con la asignatura Fundamentos pedagógicos de las necesidades educativas de la infancia y sus tutoras Remedios Benítez, Susana Escorza y Laura Sánchez, dentro de las jornadas virtuales "Jornadas Vivenciemos que es posible"


Fue todo un placer compartir nuestra experiencia en escuelas rurales y en representación de la escuela en la que actualmente ejerzo como tutora de infantil. El C.P.R. ALMENARA (El Soto) Gracias a nuestro equipo directivo por hacerme llegar este tipo de propuestas.

Es bonito hacer presente nuestras escuelas en los planes de estudios actuales y que sean entendidas como una tipología más dentro del gran abanico y diversidad que hay presente en nuestra extensa geografía. 

Hace meses que tenía pendiente realizar un artículo para la Revista Escuela Infantil recogiendo este mismo tema. Os dejo el enlace a la primera parte del artículo y os iré enlazando las siguientes. 





jueves, 22 de abril de 2021

UN VESTIDO CON ARTE

Hoy vuelvo por esta ventanita desde hace mucho tiempo.

Mi blog es un lugar de paz, no de abandono, un espacio para recoger algo que me resulte importante o interesante, con sentido para mí. No intento hablar por hablar, aportar más texto sin contexto, solo es un sitio donde cooperar con otros, cuando mi tiempo, ganas y algunas cosas más lo permiten. 

Aquellos que me seguís desde hace nueve años que se abrió este portal, sabéis que tomo las redes con sencillez y como aprendizaje, intentando quedarme con lo positivo de ellas, que no me desvivo por estar presente, que aportar dibujos o reflexiones que puedan ayudar a alguien o simplemente me permitan a mí expresar o crear cuando así me nace es más un hobby que otra cosa.

En esta ocasión y con motivo del día del libro 23 de abril, quería compartir este cuento hecho de corazón, con compañeras del colegio E.I. El Faro de Algeciras y alguna de las que pasaron por este bonito cole (Luisa Paéz, Silvia Patricia Luna, Esperanza Marín, María del Carmen García) . Maquetado por María del Mar Quirell, ponente ABN y una maestra excelente que me enamoró con su blog hace tiempo y narrado por una compañera que me conquistó con su canal Youtube hace poquito.

Iba a grabarme narrando en primera persona el cuento, ya que para mis alumnos, Creandyy es su seño, pero tengo tanta tarea pendiente que en esta ocasión no será posible, os dejo de momento con el enlace para poder descargarlo y la narración de nuestra compañera Elena Medina. Allí podréis leer mucho más de cómo surgió esta bonita iniciativa entre compañeras. Solo os diré que ha sido un placer realizar too este trabajo extra y colaborar con ellas, que ojalá hubiese mucha más personas que en plenas evaluaciones sacan su ilusión por construir entre todas algo bonito con el solo fin de que nuestros niños aprendan con una sonrisa, porque ellos siempre serán los verdaderos protagonistas.