lunes, 15 de octubre de 2012

Crecemos juntos

Hoy intentaré no extenderme, siguiendo lo que ya os dije en "lo breve" 

Ha llegado el momento de introducir algo tan valioso en nuestra vida como el aprendizaje conjunto. Esos comentarios y experiencias que nos hacen cambiar, reir, llorar, y crecer. 


Todos recordamos un momento, una palabra, o un gesto, que nos hizo cambiar, que nos aportó algo que desconocíamos, y que nunca se nos olvidará. 

Por ello, quienes nos dedicamos a la educación intentamos generar esos momentos, para que los aprendizajes sean útiles y duraderos ("de calidad"). Para poder conseguir este objetivo, nos tenemos que adaptar a cada una de las personas a las que nos dirigimos y encontrar el modo de llegar a ellos. 

Generalmente, el medio más efectivo es la espontaneidad. Siempre encontraremos que hay más de una persona implicada (directa o indirectamente). Y que una situación puede tomar derroteros muy distintos. No tienen porque ser positivos, a veces aprendemos algo que no nos aporta muchos beneficios, pero nos enseña, nos construye, y nos sirve para vivir. 

Lo verdaderamente importante es mentalizarnos que no hay lugar, edad, ni forma rígida para el aprendizaje, que construimos entre todos y en todo momento. Como decía una de mis sentencias favoritas del sabio Séneca "no aprendemos para la escuela sino para la vida"

Pensad por un momento en todos esos pequeños momentos que tenéis grabados a fuego en el alma, y las personas que están asociadas. Seguro que buenos y malos momentos os han enseñado mucho.

Compartir es el regalo más bonito con el que podemos crecer juntos.

Comparto con vosotros un ejemplo de millones y os animo a hacer lo mismo por cualquier vía con las que podéis contactar conmigo. Vuestras experiencias me siguen educando cada día.

Con tan sólo 4 o 5 años mi maestra me enseñó a leer y como había otros compañeros que aún no sabían me pidió que ayudara a un amigo. Me hizo sentir importante, ayudo a un compañero y a ella misma pudiendo atender a otros. Pero sobre todo con ese pequeño detalle sembró en mi un gran aprendizaje, "el amor a la educación y la lectura" :) Nunca olvidaré ese gran gesto que seguramente de los tres, fue a quien más ha servido.




viernes, 12 de octubre de 2012

¿Guardería?

Ya estamos por aquí de nuevo...

Nuevas consultas, nuevas entradas. 

La temática de hoy  "guarderías sí o no".

Antes de comenzar a decir nada sobre el tema, vamos a hablar del término "guarderías" (como comunmente son conocidas). A mi me horroriza esta palabra

Como siempre, si nos vamos a sus raíces podemos comprender un poco más su significado. "Wardon" del germánico (vigilar, custodiar, proteger) y raíz indoeuropea wer- (percibir-esconderse de). 

En definitiva, un lugar donde llevamos a nuestros hijos/as para su mayor estimulación y crecimiento, no es ni para guardar nada, ni para que nos hagan de guardas. 

Yo prefiero llamarlas Escuelas infantiles o centros de educación infantil. 

Bien, no nos enrollemos innecesariamente. ¿Llega el temido momento de separarnos de nuestros hijos/as? ¿Ya no podemos repartirlos más entre familiares? ¿Nos apetece que se prepare para la escolarización, conozca otros amigos/as, o se estimule?

Es el momento de plantear la entrada al centro de infantil. Qué miedo da ese primer contacto, cuántas dudas y decisiones en tan poco tiempo (distancia, tipo de centro, personal, edad de nuestro hijo, dinero, horarios... )

Las eternas preguntas ¿meto a mi hijo/a en un centro? ¿es bueno estar en una escuela de infantil? ¿qué edad es la idónea? ...

Bien, después os reseñaré algunos artículos relacionados con este tema que pueden resolver éstas y más dudas. A pesar de que siempre será a nivel orientativo. 

Yo sigo en mis trece, de que cada situación es un mundo y debería saber cada una de vuestras historias para orientaros. No me gusta nada esas orientaciones de bote que le dicen a la gente lo que debe hacer y pensar. Estoy plenamente convencida que existen unas líneas generales, pero que siempre adquieren un color especial en cada situación. Muchas familias me han consultado las mismas preguntas y cuando hemos repasado sus experiencias de forma conjunta siempre había matices.

Por supuesto que puedes sentirte identificado con otras historias, que puedes tener las mismas inquietudes, dudas o miedos que otros, e incluso servirte las respuestas que los demás dan. O esos fantásticos métodos que son ampliamente publicitados. Pero no sufráis si no os funcionan, si a todo el mundo les va bien menos a vosotros. No estáis haciendo nada mal, sólo habrá que ver qué situación tenéis y adecuar la respuesta a vuestras necesidades. Lo importante es mantener una actitud abierta.

No nos desviemos, que la diversidad es un tema muy bonito, pero ya lo abordaremos más adelante.

Entonces ¿Qué hago? Tranquilidad, lo esencial es la calma. Hay que sopesar bien todas nuestras opciones y una vez que hemos tomado la decisión de llevar a nuestro hijo/a a un centro (de ser ésta la opción final) ver todos los aspectos positivos. ¿Eso quiere decir que no veamos los negativos? No, pero como siempre, hay que verlos y no quedarse anclados en ellos.

Debemos huir del negativismo tal como: "soy la peor madre o padre del mundo" "mi hijo/a  está sufriendo en el centro" "esta escuela es la peor que hay en el globo terráqueo" etc

Las escuelas infantiles, sus docentes, los niños/as y las familias son todas diferentes y en la combinación de todos esos agentes y muchos más que andan por ahí pululando, pueden dar situaciones de lo más variopintas: Qué contento está, odia la escuela, no veo ningún avance, creo que a mi hijo/a no le miran, está muy malito, ha dejado de comer, lo veo avanzar mucho...

Desde mi experiencia profesional, habiendo ejercido de tutora en la escuela infantil Sta. Eufemia Pulgarcito, como coordinadora de la Escuela Infantil Municipal de Tomares Nemo, el trato con otros centros de educación infantil, con familias y alumnos, soy partidaria de los centros de infantil que toman en serio su trabajo, que estimulan a su alumnado y se adecúan a sus necesidades. 

La disposición que tengáis a la hora de dejar a vuestros hijos/as, vuestra colaboración y respeto también será esencial en el desarrollo de las relaciones con el centro. Recordad que si hacéis algo de mala gana, tristes o alegres, se nota. La actitud siempre facilita o dificulta.

¿Y si no va bien? ¿Y si me toca una docente que no me gusta? ¿Y si mi hijo/a no está contento?

Muchas dudas, lo sé. Pero lo principal es no coger la lupa de los defectos e ir como detectives a buscar los mínimos detalles y críticas. Uy! hoy le han colocado el chupe en otro bolsillo de la mochila; Anda! si trae los zapatos desatados; Hoy no han escrito nada en la agenda... 

Es normal que cuando llegáis a casa con tranquilidad véis miles de detalles y heridas de guerra, hasta expresiones de vuestro hijo/a que os cuentan grandes historias de lo ocurrido en el aula.

Pero creedme, desde dentro, por mucho ruido que oigáis, no son batallas campales los que allí se libran. Se dan múltiples necesidades a la vez en el aula y las maestras/os a veces se las ven y se las desean para dar respuesta a todo.

Puede que a veces vuestro hijo/a salga de un modo que no os agrade, pero no podemos buscar la perfección, ni equivocarnos con el trabajo de un docente (con frases tan populares como: pues si es lo único que tiene que hacer, para lo que hacen...) Algún día introduciré una entrada con las funciones del docente, que es un tema que también me preocupa y que las familias deberían conocer.

Evidentemente, y desgraciadamente existen centros no muy competentes. Dentro del no alarmismo hemos de estar atentos en sus acciones y la continuidad de los hechos (como dije antes,  sin coger la lupa de aumento). Tomadlo con naturalidad (y sí, conozco también esa popular sentencia: claro! como no es tu hijo... :)

Con sinceridad, en una escuela infantil de calidad querrán a vuestros hijos como si los fueran.

Debemos ponernos en su lugar. 

Imaginaos que las escuelas se pusieran a exigir perfección absoluta en cada familia y todos los días os hicieran una crítica de lo mal que lo hacéis,  de todos los detalles que podríais haber hecho y no hicisteis, ¡qué tensión! Los centros también están alerta por posibles casos de negligencia, pero ¡sin alarmismos!

Si nos relajamos y tomamos las cosas con normalidad, podremos incluso disfrutar de este hito en nuestras vidas que no volverá. Una bonita etapa de esos pequeños tesoros que cada uno tenéis en casa :)


Espero servir de ayuda, aunque sea solo  a algunos :)

LINKS DE INTERÉS:


Momento ideal (Guía de infantil) http://www.guiainfantil.com/blog/educacion/escuela-colegio/a-que-edad-debo-llevar-a-mi-hijo-a-la-guarderia/

A favor de la casa como centro educativo, hemos de escuchar ambas opciones de un debate para posicionarnos según nuestras necesidades. Os dejo el blog de Vanesa Hervás con un video muy interesante de Eulàlia Torras de Beà. http://vanesahervas.com/guarderia-si-o-no-la-mejor-guarderia-tu-casa/


Buen artículo de la página con mis hijos: http://www.conmishijos.com/ninos/ninos-colegio/guarderia-si-o-no.html

Podéis buscar foros y comprobar la inmensa diversidad de opiniones, no para volveros locos, ni creer todo lo que dicen, siempre que escuchemos y leamos, hagámoslo con criterio. :) Todos tenemos sentido común :)





martes, 9 de octubre de 2012

Conflictos 0-3

Queridos amigos/as lectores: 

Hoy nos extenderemos un poco más, para dejaros un artículo que escribí para el centro de educación infantil donde comencé mis primeros pasos docentes y del que guardo un bonito recuerdo. 

El tema central son los conflictos en la primera infancia. A muchas familias os preocupan y como siempre espero que os sirva de ayuda.


¿Cómo empezar?… Conflictos, disputas, llantos, peleas,desencuentros… Cómo tratar algo tan habitual y tan cotidiano en los niños/as. Algo tan inmerso en su mundo, entre sus iguales, y los adultos que le rodean.

  Inicialmente hemos de entender el término “conflicto”. En educación, lo utilizamos de forma genérica, para designar toda pelea, sentimiento de ira, frustración, inhibición, tristeza, imposición,…No es más que el encuentro entre dos puntos de vista diferentes y las respuestas que esto origina (no siempre hostil, ni agresiva).

Pero, ¿por qué surgen?

Los niños y niñas de 0 a 6 años, comienzan a descubrir todo un mundo de sensaciones, de acciones, interacciones, afectos. Vienen determinados para ello (se mueven, ven, oyen, sienten…), pero nadie les enseñó a vivir, ni pudieron aprender solos en tan poco tiempo.

Necesitan modelos que imitar (ejemplos constantes), y también situaciones que les permitan entender por sí mismos (tienen que ensayar y errar muchas veces, para aprender cuál es el más gratificante y mejor camino).

Las causas principales suelen ser:

De carácter interno:

§  Dificultad para regular sus necesidades e intereses (saben lo que quieren y lo demandan. A veces, sin saber cuál es el modo más adecuado)
§  Egocentrismo (todo lo ve desde su propio punto de vista, sin ponerse en lugar de otro)
§  Temperamento (hay niños/as con un carácter más propenso a los conflictos).

De carácter externo:

§  Pautas y estereotipos culturales (Lo que está bien o mal visto socialmente)
§  Actitud y actuación de adultos (agrado, desagrado)
§  Ambiente familiar y estilo de padres (más permisivos, autoritarios, propensos al diálogo…).

¿Qué influye?...

La edad, el niño, los agentes que intervengan en el conflicto (padre, madre, compañeros, maestro…), la situación en sí (un objeto, negación, repuesta agresiva, competitividad, violación de normas,…).

Como vemos son muchos los factores que van a intervenir. Lo que lo hace un tema complejo y extenso.

Nos vamos a situar en las edades y el día a día de un centro de infantil de 0 a 3 años.

Lo principal es entender que son inevitables. Pasan de ser breves y frecuentes, a más duraderos y menos habituales.

Al principio interviene más lo físico (bocados, empujones, tirar de los pelos…) y más tarde, lo verbal (gritos, insultos, no querer ser amigos…).

Podemos diferenciar de 0 a 1 año, de 1 a 2, y de 2 a 3:

0-1: Dependencia:

Por lo general, aún no distinguen entre él y los demás. Forman vínculos especiales con sus cuidadores (relación de dependencia), todo gira en torno a sus necesidades primarias (alimentación, descanso, higiene, afecto).

Cuando nuestros bebés están cerca de otros, vemos indistintamente, que pueden tirar del pelo, mostrar alegría o incluso subirse encima de otros como si fueran un cojín más del aula.

Conforme van descubriéndolo, se disputarán los cuidados, los objetos,… Principalmente se desahogan a través del llanto y se consuelan cuando obtienen lo que demandan (atención).

1-2: Diferenciación

Conocen poco a poco, que existen otros niños. Es una etapa complicada, donde reinan los bocados, se desahogan a través de lo físico, arañan, empujan… Necesitan exclusividad y disputan por ella. No saben bien para qué sirve ese niño/a que está a su lado, sólo que les quita cosas placenteras (atención, objetos…).

El diálogo es complicado. Por lo tanto, habrá que ser pacientes, con normas claras y repetitivas.


Por supuesto, no hay que olvidar que en situaciones donde influyen tantos factores, no podemos buscar una respuesta única y hay que valorar la situación. ¡No hablamos de matemáticas!

2-3 Autoafirmación y diálogo:

Esta etapa es la más conflictiva. Puede comenzar al año y medio. Nuestros niños y niñas quieren decir este soy, aquí estoy, yo también decido… Quieren hacer cosas por sí mismos, sentir, aprender, pero siempre anteponiendo sus intereses y necesidades a los de los demás. En muchos momentos quieren, simplemente, decir NO.(La conocida como etapa de autoafirmación o rabietas, que generará múltiples conflictos sobre todo con los adultos: podemos ver más: http://creandyy.blogspot.com.es/2012/10/las-rabietas_9.html  )

No sólo quieren, LO NECESITAN, aún no saben bien quiénes son, y sólo las situaciones que vivan y la información que les llegue, les ayudará a construirse como personas únicas.

  
Con sus iguales es difícil llevarse bien. Se encuentran en la misma situación. Todos quieren ser el primero, tener el objeto nuevo, hablar en primer lugar, ser los más importantes, tener la atención del amigo especial, de la seño, de la mamá…

La solución es la misma, el diálogo (del que podemos leer un poco más en: http://creandyy.blogspot.com.es/2012/10/dialogo.html ). 

Aunque el ejemplo es nuestra mejor arma. Y saber pedir perdón el mejor gesto de afecto y cariño, para asumir los errores y aprender de ellos.

- ¿Qué le pasa a Pablo? ¡Ah! Está enfadado porque quería sentarse al lado de su amigo.
- ¿A alguno de vosotros le ha pasado alguna vez? ¿qué hicisteis? ¿Qué puede hacer Pablo?
Al final comprenden que hay soluciones más agradables que el enfado y salen de ahí, para ponerlas en marcha.

Si no existieran esos arañazos, esos empujones, esos encuentros y desencuentros, no serían capaces de entender que a nadie le gusta llorar, ni enfadarse, que se puede evitar y sobre todo que también podemos ayudar al que se siente así, a estar mejor.

En definitiva, los conflictos de nuestros niños y niñas son algo habitual, mejoran con la edad y por supuesto no son una ciencia exacta, requieren mucho amor y paciencia.

Es gratificante cuando después de decirles muchas veces cual es el camino más adecuado para ayudarse, comprenderse y ser felices, optan por él, lo descubren por sí mismos y excitados por comprobar la realidad que les anunciábamos quieren compartirlo con nosotros.

- Mira seño, he esperado y Álvaro me ha prestado el juguete.
- Seño le he dicho que no me gusta que me peguen…
- Mira Candy, le he pedido por favor que me deje sentarme al lado de mi amigo y me ha dejado.
- Seño, seño, mira como abrazo a mi amigo…

En Educación infantil trabajamos para que niños y niñas se conciencien de su realidad, que poco a poco vayan adquiriendo los elementos esenciales de relación social y las pautas para la convivencia armónica y pacífica, de forma cada vez más autónoma y reflexiva. Todo esto quiere decir: que tenemos que ser pacientes con edades en la que los impulsos priman, ayudarles a superar frustraciones diarias, dar la importancia necesaria, con AFECTO, COMPRENSIÓN, ESCUCHA, (tienen que sentirse entendidos y ayudados), poniendo a su disposición, los medios necesarios para que ellos mismos descubran y elijan.

Nada servirá sin lo más importante, el apoyo de las familias. Debe ser en cada una de vuestras casas de donde partan estos principios. Nunca debemos olvidar, que nuestro papel de especialistas, es un estímulo de múltiples aprendizajes, pero jamás sustitutivo del pilar base: VOSOTROS.

Con este artículo espero haber acercado un poco más la filosofía de la educación infantil y su importancia. Y mostrar el trabajo que día a día realizamos en los centros de infantil para que todos juntos sigamos creciendo.

No olvidéis como adultos, que educamos a nuestros hijos/as, pero es un aprendizaje conjunto, los adultos también tenemos conflictos y hemos de aprender a solucionarlos. 

Hasta la próxima :)


RABIETAS

Las rabietas.

El periodo de autoafirmación o “rabietas” puede aparecer a partir del año y medio hasta los tres años y medio o incluso más si no lo resolvemos (dependerá de múltiples agentes en la forma, duración, virulencia,...) En la mayoría de los casos, se originan como respuesta a un sentimiento que no pueden controlar.

Escucho habitualmente a familias angustiadas por ver que sus hijos/as cambian drásticamente de ser niños/as pacíficos o como ellos denominan "buenos" a seres indomables.

Debemos mantener la calma, es una etapa por la que la gran mayoría de niños/as tienen que pasar. Es el inicio de su posicionamiento como persona. Se está conociendo,  se está presentando y formando. 

Estos conflictos y la manera en la que respondamos ante ellos serán muy importantes, serán la base de la relación que vamos a tener con nuestros hijos/as. El grito genera grito, la calma genera calma, etc...
¿Pero cómo voy a estar calmada/do  cuando mi hijo/a se tira al suelo y se pone a gritar?

Es una situación desagradable, pero lo primero que debemos hacer para superarla es aceptarla. TODOS PASAN POR ELLA (antes o después, más o menos fuerte, pero llega) Tenemos que entender que los niños/as no tienen recursos, herramientas ni medios para responder ante su angustia, su pena, su aburrimiento y otros tantos sentimientos. Que en estas edades, los reciben como oleadas que les superan y desembocan en llanto, en grito, en un NO.

Nosotros como adultos, también sentimos pena, enfados y sentimientos de frustración, por qué ellos van a ser menos. Para un adulto es difícil afrontar estos conflictos (internos y externos) imaginaros para niños/as que empiezan a comprender todo lo que les rodes. 

Una manera efectiva de afrontar estas situaciones es escucharles, observarles, no creer que sabemos qué les pasa, indagar en las causas reales (cada situación tiene un desencadenante: sueño, hambre, querer un objeto, demanda de afecto...) 


Muchas veces no están en situación de contar nada ni nosotros de poder observar todo lo que les pasa. 

Hay que tener paciencia. Si comprendemos que es una etapa, no perderemos los papeles pensando que vuestros hijos e hijas quieren desafiaros constantemente (es su manera de expresar un sentimiento que les supera, muy parecido a esa ansiedad y frustración cuando no llega a algo, no lo consigue, escuchó algo que no le gusta, no tiene tiempo...)

Expresarles que entendemos por lo que están pasando, que vamos a buscar una solución (ponernos en su lugar y no pensar que todo lo que les pasa son "tonterías"). Hay que mostrarles que el diálogo nos llevará a estar contentos a todos (en estas edades el diálogo debe acompañarse de acciones). No tenemos que terminar cediendo a lo que ellos quieren, sino mostrarles que a veces es posible y otras no. Sobre todo que siempre hay unas razones que podrán entender poco a poco. 

Para hablar siempre tendremos que estar CALMADOS, tanto nosotros como ellos. Cuando tengan comportamientos agresivos o griten, no les respondáis con más gritos, ya que entraréis en un círculo del que os costará salir. Sé que parece muy fácil de decir, pero contestadles serenamente hasta que podáis hablar de lo ocurrido (no dejando que pase mucho tiempo, ni repitiendo la conversación muchas veces, sólo cada vez que vuelva a ocurrir el conflicto). Los conflictos van clavándonos espinitas, pero con el diálogo las podemos ir quitando. 

No os sintáis mal porque a veces perdáis la calma, porque sois personas y vuestros sentimientos y situaciones también afectan y os desbordan (lo bueno es darse cuenta y confiar en el diálogo, que aunque es algo lento, da buenos resultados).

Sé que a muchos os parece absurdo este recurso, que estáis convencidos de que no sirve de mucho hablar a un niño/a, que los resultados no son visibles en un espacio corto de tiempo. Pero para que una planta crezca, se necesita cuidados y paciencia. A veces con todos los ingredientes no tendremos lo que queríamos, porque intervienen muchos agentes que nosotros no podemos controlar. 

En el caso de que os sintáis perdidos, podemos acudir a especialistas en "plantas" para exponerles nuestra situación :) y entre todos buscar soluciones :)

Si creemos en que las rabietas son una etapa que se puede superar satisfactoriamente, lo conseguiremos.

 Ánimo familias. 

Os dejo algunos artículos relacionados con el tema, si queréis ver otras visiones y seguir indagando:

CONFLICTOS DE 0 a 3

 LA DESOBEDIENCIA 

A QUÉ EDAD CONVIENE APLICAR UN CASTIGO 

RECOMPENSAS INMATERIALES 

CÓMO MANEJAR LAS RABIETAS